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Tweet OPINIÓN - ESPAÑA

En la muerte de Eleuterio Bayón Gutiérrez

… yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas
compañero del alma tan temprano …
Por Manuel Zaguirre, ex Secretario General de la USO

Artículos de Manuel Zaguirre editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - USO, Barcelona, Catakunya, 17/05/13.- Yo no tendría todavía 25 años. Era mi primera misión como liberado clandestino de la USO. Tenía que ser a Asturias, obviamente. Fui desde Barcelona con escala en Madrid. Ya me advirtió la dirección que los asturianos eran bastante informales y desorganizados. Que les leyera la cartilla puesto que en Catalunya éramos gente, la de la USO y en general, más formal, más seria, más leidos y escribidos de puro finos.

Nos reunimos en un bar que había en Gijón, en La Calzada (o haya, tal vez). "Magallanes" se llamaba. El dueño era guardia civil "pero no era mal paisano…", a criterio de los compañeros. La trastienda del bar era una suerte de "sede" habitual. La reunión, un día entero, era compatible con los pinchos, lo mucho que se almorzaba o merendaba, el hablar todo el mundo a la vez y, sobre todo, aquella cosa fresquita que me hacía cosquillas en el paladar y en la nariz, que le llamaban sidra. Me la daban y yo la tomaba como si fuera agua. A lo largo del día fueron y vinieron por la trastienda del "Magallanes" 8 ó 10 compañeros. Pero los más estables, creo recordar, Rafael Marcos y Hevia Carriles (q,e,p.d. ambos) y, sin la menor duda, Bayón. Severino no estuvo en esa ocasión porque aún no había salido de la cárcel.

Bayón fue el que más me impresionó. Porque era como una torre, espigado y atlético, y había que mirar para arriba para hablar con él, y porque me costaba una barbaridad entenderle pues su castellano y el mío no parecían emparentados.

Total, que me desgañitaba para marcarles la línea organizativa, la política de formación, el asunto de las cuotas, la captación de nuevos miembros, etc. Pero qué rico y fresquito estaba aquello de la sidra… Y dale. Era desesperante. El aprendiz de burócrata que era yo, que me creía investido de no sé qué autoridad como "liberado clandestino", casi nada, no lograba arrancarles compromisos organizativos concretos a hombres de acero, auténticos titanes de la combatividad y la solidaridad obrera casi de modo inconsciente, sin darle la menor importancia…

Cuando desperté, como en el cuento breve, estaba en una litera, clareaba y faltaba poco para llegar a Madrid… La noche antes, tras actuar la sidra como somnífero del impertinente liberado que quería meter en cintura a aquellos paisanos de acero… Bayón me tomó en brazos y me depositó en la litera de un tren que iba a Madrid… Luego avisó a la dirección y me imagino que debió decir algo así como "ahí va el guaje; ye un paisano joven pero paez preparao y habla bien…"

Bayón tomó otro camino sindical en el 77. Era su libertad y su derecho inalienables. Pero como hombre decente y sindicalista y asturiano de casta que era, jamás le falló mi cariño y mi respeto. Ni a mí el de él.

En alguna ocasión, cuando yo llegaba a la factoría siderúrgica de ENSIDESA a la campaña electoral, el primero que encontraba al salir del coche era a Bayón y el suyo era el primer saludo y el primer abrazo en la campaña… Yo le decía por lo bajo "Bayón, alguno de mi sindicato se va a enfadar…", y él respondía "en el mío llamanme también la atención, no creas…" Que se jodan los sectarios, propios y ajenos, pensaba yo.

Cariño y respeto es lo que ponía Bayón al valorar los proyectos de solidaridad internacional que la ONG que yo presidía presentábamos al Ayuntamiento de Gijón, del que era Concejal responsable de esa importante área.

Cariño y respeto infinitos es lo que puso Bayón, junto a Rafael Marcos, Severino Arias, Jose Luis Iglesias, Paco Cortes, Francisco Baragaño, Enrique Iglesias y yo mismo, en la inolvidable jornada de recuperación histórica que celebramos en Gijón tal día como hoy un 9 de Mayo del 2003. Ejercicio sincero y emotivo, a corazón y memoria abierta, que fue uno de los fundamentos del libro "Acercándonos a la historia de la USO… En España y en Asturias"

Bayón, querido compañero, al despedirte con un "hasta más pronto que tarde", lo hago con las mismas palabras que pronuncié al despedirme de gente muy querida, pero que muy querida, como mis padres, o Rafael Marcos, o José Luis Iglesias, o Eugenio Royo… "Las personas que queremos de verdad no mueren jamás mientras permanezcan vivas en nuestro cariño, en nuestro recuerdo…"

Ese es tu caso. Hasta siempre, querido Bayón.

28.4.2013