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Tweet OPINIÓN - ESPAÑA

Sardanas en la Plaza de la Catedral de Barcelona, una tradición más vieja que yo

Por Manuel Zaguirre, ex Secretario General de la USO y militante del Frente Cívico - Somos Mayoría

Artículos de Manuel Zaguirre editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Barcelona, Catakunya, 10/06/13.- En efecto, desde tiempos inmemoriales -salvo los años de postguerra más duros tras la invasión franquista- cada domingo una "cobla" -orquesta de sardanas- venida de un pueblo o ciudad de Catalunya ofrece un "aplec" -concierto y gente que baila- en la plaza de la catedral moderna (la catedral medieval de Barcelona, Santa María del Mar, que novelara Ruiz Zafón, está no muy lejos).

Creo que la primera vez que yo fui debió llevarme mi padre, que adoraba la música, todas las músicas, y las interpretaba al clarinete o al saxofón. Sostenía que el tiempo más brioso de la sardana, ese en el que los danzantes alzan sus manos entrelazadas al cielo, es muy parecido al pasodoble , y que grandes autores sardanísticos como Enric Morera o Pep Ventura eran de origen inmigrante andaluz o extremeño. Yo nunca verifiqué ese dato pero me gustaba pensar que era así, simplemente porque lo decía mi padre…

Los instrumentos para tocar las sardanas son todos de viento, salvo un enorme violoncello y un minúsculo tamboril que van marcando el compás a contratiempo. Hay trompetas, tubas, un trombón y una especie de clarinetes, "tenora" en catalán, muy agudos que se parecen mucho a las chirimías otomanas o las dulzainas árabes.

El baile es muy expresivo del carácter laborioso y cooperativo del pueblo de Catalunya. La gente se entrelaza por las manos en corro, "rotllanes", con los pies van marcando los pasos dulcemente -parece fácil y es muy complicado- y cuando la música alcanza el allegro máximo, la gente acelera los pasos y, como les dije, alza las manos entrelazadas al aire… Los corros pueden tener de 2 como mínimo a un número ilimitado de personas, dependiendo del espacio. En la plaza de la catedral, el corro más grande posible no puede ser mayor de unas 50 personas.

Cada domingo hay más gente aunque la que baila es una minoría y, normalmente, de cierta edad (hoy había un matrimonio muy mayor dentro de un gran corro; no podían moverse apenas pero ahí estaban como lo habrán estado a lo largo de su vida desde niños; una ternura y una emoción especial sentí) Muchísimos turistas; de ellos tenemos sobreabundancia en el centro de Barcelona; que sea para bien…

Ha habido un pequeño "incidente". Un muchacho joven solicitaba a una pareja de turistas una ayuda voluntaria para enjugar los gastos del concierto, algo previsto, legal y habitual cada domingo. Tras darle algo la pareja de turistas, el muchacho les colocó una pequeña pegatina en lugar visible de la camisa para que se sepa que ya contribuyeron y no les pida otro postulante, porque hay varios… mientras les decía "remember, Catalonia is not Spain…" Acto seguido vino a pedirme a mí, que había oído su comentario a la pareja. Mientras le echaba en el cestito el eurito habitual, le dije en impecable catalán: "no confundas a los turistas; Catalunya es España hoy por hoy; mañana ya se verá…" El muchacho quedó un poco cortado, no tendría más de 20 años, y me dijo "bueno, señor, es lo que yo pienso…" Le dije que me pusiera la pegatina, le dí un toquecito en la mejilla para cerrar la "discusión" y quedamos tan amigos…

Esta controversia nimia, si se hubiera producido en el País Vasco en los años de plomo del terrorismo, me hubiera costado una paliza o algo peor… Catalonia is diferent…

Lo que vino después fue más divertido todavía. Se me acerca un señor, mayor que yo, que ya es decir, y en perfecto catalán me dice "lo he oído todo y estoy de acuerdo con usted; Catalunya no debe separarse de España y se lo digo yo que nací aquí y amo mi tierra…". Pues qué bien, pensé yo; no obstante, le hice notar que Catalunya debiera recibir más muestras de cariño y comprensión desde sectores de España para no alimentar más el secesionismo. Coincidió del todo, obvio, y añadió para mi sorpresa que "con quien estoy de acuerdo es con Vidal Quadras y sus ideas sobre este asunto...". Se me escapó un "¡coño!, que en catalán es un poco más dulce pero aún y todo… Mi interlocutor, apostilló, tal vez dándose cuenta de mi asombro "ahora bien si aquí la mayoría quiere separarse yo no me opondré y nadie podrá impedirlo..." Me quedé con ganas de decirle que esto último tiene poco que ver con Vidal Quadras, que hace unos meses propuso que las Fuerzas Armadas españolas volvieran a invadir Catalunya como en 1939… Pero no se lo dije, para no desilusionarlo, imagino, nos dimos la mano y tan amigos…

Volviendo a las sardanas, el concierto de hoy ha sido especialmente hermoso y de una musicalidad maravillosa. Ha tocado la "Cobla Bellpuig" (Bellpuig, "Monte Bonito", es el nombre del pueblo). Se ha producido un hecho sin precedentes para mí: La última sardana se llama "Estadi Nou", y está inspirada en el Camp Nou, la cancha del Barça, inaugurada hace muchos años. Briosa, vibrante, bellísima sardana. Han tenido que repetirla tres veces porque no cesaba la ovación de la gente, incluido un grupo de japoneses entusiasmados…

En esta Barcelona tibia de un día primaveral, bajo un sol tenue y acariciados por una brisa que ni se notaba… es como si no hubiera crisis, ni tensiones, ni confrontaciones… es lo más parecido a la felicidad.