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Tweet OPINIÓN - ESPAÑA

Carlos Fabra, el chistoso padrino que encantaba a Aznar

Por Manuel Zaguirre, ex Secretario General de la USO y militante del Frente Cívico - Somos Mayoría

Artículos de Manuel Zaguirre editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Barcelona, Catakunya, 01/12/13.- Carlos Fabra no es un político corrupto. Carlos Fabra es el paradigma de la corrupción política y económica.

Este personaje ha sido y lo es todo, absolutamente todo, en la provincia de Castellon de La Plana, un territorio de nivel medio entre Catalunya y Valencia. Fue alcalde de la capital, presidente de su diputación provincial, fac totum en empresas y entidades de todo tipo, públicas y privadas.

Este tipo ha sido líder, caudillo, cacique, capo y padrino absoluto en el Partido Popular (PP) en la provincia castellonense. Conscientes y temerosos de su poder, lideres nacionales del PP como Aznar, Rajoy y otros, lo han ensalzado públicamente como hombre insigne y respetable.

Aznar, el presidente del ladrillazo, veraneaba en Castellon y eran proverbiales sus farras con Carlos Fabra, excelente contador de chistes de putas, maricones y curas, que son los más graciosos, y buen comedor de morcillas y paellas valencianas.

Fabra manejaba los asuntos públicos y los negocios privados con la chulería y el descaro de quien se siente impune e intocable. Derrochaba recursos públicos como forma de acumular una fortuna obscena cuyo origen oscuro era vox populi. Una de sus ultimas y mas sonada hazaña fue construir un aeropuerto en Castellon… del que jamás despegó un avión y, muy probablemente, no lo hagan nunca. Esta fantochada ha sido el hazmereir y el hazmellorar de todo el mundo, un símbolo -en la Comunidad Valenciana hay muchos más y más costosos- del derroche y la corrupción generalizada que caracteriza a esta región arrasada por el PP ante los ojos de España y de Europa.

Esta bromita del aeropuerto muerto ha costado, hasta ahora, más de 200 millones de euros, de los cuales unos cientos de miles fueron para una estatua-monumento al padre y padrino de la provincia por excelencia, Carlos Fabra.

Pero como a todo cerdo, al Fabra también le llegó su San Martín. Desde hace más de una década se vienen incoando procedimientos judiciales contra él por robo, cohecho, prevaricación, tráfico de influencias, fraude fiscal… todas las delicias del menú de la corrupción a gran escala.

El trabajo abnegado de algunos medios de comunicación, las denuncias de la oposición y la descarada fortuna y tren de vida de Fabra, lograron que se abrieran las puertas de la justicia para él. Que se entreabrieran por lo menos.

Pero nunca se inmutó el tipo. Fabra también jugaba en casa en lo tocante a la justicia local… Y tras más de 11 años de juicios aparece, por fin, una sentencia.

Lo condena sólo a 4 años de cárcel por fraude fiscal de unos 700.000 euros. La Audiencia Provincial de Castellon reconoce en su dulce sentencia que el tipo, la mujer y otros testaferros, han manejado centenares de millones de euros… pero no lo pueden condenar por ello pues no se ha probado el origen de esos millones… Vomitiva sentencia.

Tras la misma, hace unos días, el Fabra comparece ante los medios de comunicación loco de contento por haber sido condenado "solo" a 4 años de cárcel por un "insignificante" fraude fiscal , "que a todo el mundo le van a encontrar si le investigan a fondo, como a mí…", declara.

Le traicionó el subconsciente, sin duda, al pensar que podría pudrirse en la cárcel por sus fechorías, que él las conoce bien, y solo le han caído 4 años que, probablemente, no cumplirá porque es un anciano, no venerable precisamente.

Los dirigentes del PP, como es habitual en estos casos, han declarado que apenas conocen a Fabra y que ya se dio de baja en el PP. Una baja pactada con la cúpula regional y nacional que no le impedirá seguir manejando el PP en la provincia de Castellon como si fuera una finca de recreo y veraneo… de Aznar.

De momento, el Fabra mantiene su cargo en la Junta del Puerto y, sin importarles un bledo la sentencia, la Cámara de Comercio e Industria lo ha ratificado como presidente…¿de honor?.

Ese es el fondo del drama: "los fabra", que hay muchos, como padrinos ejemplares que son, cosechan estómagos agradecidos y admiradores e imitadores a mogollón.

Pobre de nuestra querida España si no somos capaces de extirpar esta lacra de la corrupción.